Nuestra historia

Bodega Gandarela, viticultura familiar en la D.O. Ribeiro

Bodega Gandarela está situada en las laderas de la margen izquierda del río Miño, en pleno corazón de la Denominación de Origen Ribeiro. Fue fundada oficialmente en 1989, aunque su historia comienza mucho antes, ligada a generaciones de una misma familia que han trabajado la viña y elaborado vino siguiendo las formas tradicionales del buen hacer.

En Gandarela no entendemos el vino sin la tierra ni sin la memoria. Nuestro proyecto nace del conocimiento transmitido de padres a hijos, de una viticultura paciente, respetuosa y profundamente arraigada al territorio.

Generaciones de viticultores en el Ribeiro

En Gandarela heredamos una tradición profundamente vinculada al vino y a la viticultura en el Ribeiro. Nuestros padres, abuelos y bisabuelos ya cultivaban estas tierras y elaboraban vino, incluso en tiempos difíciles marcados por la emigración, cuando durante largos periodos la viticultura fue el principal sustento económico de la familia.

Porque cuando alguien se ha criado entre vides y vino, hay recuerdos que no se borran jamás.

Recuerdos de infancia entre la viña y la tierra

Yo guardo un recuerdo muy claro de mi infancia: estar en la viña con mi abuelo, jugando con la tierra, enterrando mis zapatos como si fuese un juego secreto… unos zapatos que nunca volvieron a aparecer. Volvíamos a casa y mi madre me buscaba desesperada, sin entender nada. Nadie sabía qué había pasado con aquellos zapatos.

Años después, ya de mayor, lo recordábamos juntos entre risas.
Hoy los echo muchísimo de menos. A él y a mi abuela, que se sabía el refranero popular entero y siempre tenía una frase sabia para cada momento.

De pequeños, la vendimia era una auténtica fiesta.
Algunos iban a trabajar a la viña, otros se quedaban preparando la comida. Los niños teníamos nuestra tarea: recoger los racimos que caían al suelo, porque nada podía desperdiciarse. Todo tenía valor. Todo contaba.

Y luego venía lo mejor: nos dejaban pisar las uvas con los pies. A mí y a mis primos nos parecía el mayor de los juegos. Reíamos, nos manchábamos, chapoteábamos entre mosto sin saber que, sin darnos cuenta, estábamos formando parte de algo mucho más grande.

El vino en el recuerdo

El olor de las bodegas en fermentación… ese olor es imposible de explicar del todo. Es singular, profundo, vivo. Quien lo ha sentido una vez, lo reconoce siempre. Se queda dentro. Va en la sangre.

Y quizás por eso, aunque cada camino haya sido distinto, hay cosas que nunca se rompen:
el vínculo con la tierra,
el respeto por la viña,
y la certeza de que el vino no es solo un producto, sino una historia que continúa generación tras generación.

El origen del nombre Gandarela

El nombre Gandarela tiene también una profunda raíz histórica. Se remonta al siglo XV, cuando nuestra parroquia, Puga, pertenecía a la jurisdicción del señor feudal Pedro Vázquez de Puga, señor de Feá y de la Torre de Puga, y al monasterio de San Martín Pinario de Santiago de Compostela.

En los documentos de la época ya se mencionaban fincas con topónimos como Gandarela, Porto, Coenga o Bacelos, nombres que han perdurado hasta hoy y que forman parte de nuestra identidad, de nuestro paisaje y de nuestra forma de entender el vino.

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